miércoles, 18 de abril de 2012

INFLUJO DE LA LUNA

Un disparo certero y la luna se hizo añicos. No hubo tiempo de reaccionar, el vehículo se precipitó por el acantilado y se hundió en las profundidades del océano. Desde entonces el plenilunio, único testigo, se convirtió en cómplice silencioso y causa-efecto del asesino. Así, cuando ella resurgía resplandeciente, vestida con sus mejores galas y con aire misterioso e hipnotizador, inconsciente del influjo que provocaba, él frío y calculador, localizaba su objetivo y rifle en mano se disponía estratégicamente.



6 comentarios:

  1. pues habrá que juntar los pedazos para que los enamorados sigan amandose en una noche de plenilunio

    un abrazo

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    1. Si es para enamorarse pues los juntamos.
      Gracias por comentar Laura.

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  2. la bala utilizada estaba hecha de plata, con una aleación en la que se mezclaban arrullos de amores perdidos y notas de canciones murmuradas al oído.

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    1. Desde luego una versión mucho más romántica.
      Me lo anoto.

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  3. Pilar, es un relato negro en el que brilla la luna, la única testigo del crimen y la diana a la que aniquilar. Tiene tu relato imágenes muy potentes y hasta poéticas. Además es muy original.

    Me gustó mucho.

    Abrazos.

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    1. Muchas gracias por tu visita Nicolás y por tu comentario. Exactamente has interpretado lo que pretendía transmitir.
      Un saludo!

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