viernes, 20 de marzo de 2015

TORRES MÁS ALTAS HAN CAÍDO


Releyó la posdata "torres más altas han caído". ¿Era una insinuación?, ¿una amenaza?.
Subió al autobús, partió como cada mañana al trabajo. Las palabras se amontonaban en su cerebro sin dejarle pensar con claridad. Se convencía de tener la conciencia tranquila, mas algo en su interior confundía  sus sentimientos. Al pasar cerca del  World Trade Center su mirada se dirigió hacia un inusual ruido atronador. Con incredulidad y asombro, vio un avión impactando contra una de las Torres Gemelas...



miércoles, 11 de marzo de 2015

MUJER DE HUMO



Después te  has apoyado suavemente en la ventana. Embelesado miro tu figura perfilada por la luna en la oscuridad de la noche. Enciendes un cigarrillo y comienzas a dibujar palabras en el aire. El perfecto trazo de tus labios crea ensoñadoras figuras efímeras. Hechizado, absorto por tu imagen, me dejo llevar por cada sutil expresión que perfilas entre calada y calada. Y como humo desapareces, sin despedidas, sin adioses. Despierto entre neblina, sin saber si fue realidad o un sueño

martes, 3 de marzo de 2015

LA ESTACIÓN DE LA VIDA



Mi pueblo tenía una estación de tren. Cuando el sol suavemente acariciaba los almendros en flor, y las amapolas y margaritas adornaban las cunetas, llegábamos hasta allí en bicicleta. Se divisa  a lo lejos la silueta serpenteante entre los campos verdes de trigo y de centeno,  entre centenarios olivares y jóvenes viñas. Jugábamos a ser mayores, a subirnos a cualquier vagón, a soñar. Hoy intento regresar. Ya no hay parada. Trenes modernos pasan de largo entre los grises polígonos industriales...

miércoles, 12 de noviembre de 2014

EN CONSTANTE MOVIMIENTO


Caprichosa, tenaz. Te contorneas ante mi siempre que te miro. Incansable llegas revoltosa, juguetona. Primero altiva y potente, después calmada y ligera. Acaricias mi cuerpo. Estremeces mi corazón y mi alma. Segura de tu conquista, te retiras suavemente casi sin darme cuenta, para luego volver otra vez cargada de nueva energía. Y me dejo de llevar por tus vaivenes provocadores, por tu olor húmedo y embriagante, por tu incansable movimiento provocador. En la playa a cualquier hora, en cualquier momento.









domingo, 9 de noviembre de 2014

ESE SUTIL INSTANTE



Ingrávidos suspiros colmaban la habitación, amortiguando el constante susurro de los repetitivos rezos. La trémula iluminación de las cuatro velas que rodeaban el féretro, dibujaba tonos amarillentos en las sombras de las mujeres resignadas. El olor a cera y a flores marchitas se mezclaba con los aromas de perfumes rancios. Los hombres desinhibidos narraban historias y anécdotas del difunto. Un gélido estremecimiento recorrió la estancia, cuando la levedad del alma abandonó el cuerpo y contempló la escena desde lo alto. 

martes, 7 de octubre de 2014

MI ROLLO ES EL ROCK



Con mucho gusto, me tragué mis principios. En el mismo vagón coincidí con una joven pija, llevaba una carpeta con fotos de Bisbal y Bustamante. Demasiado maquillaje para mi gusto,  corte de pelo a la última con mechas doradas en las puntas, pantalones vaqueros de marca, camisa transparente que dejaba entrever un costoso conjunto de lencería, tacones imposibles. Al final del trayecto proyectó sus ojos verdes sobre mis oscuras gafas y con estudiada frivolidad me invitó a que la siguiera.

jueves, 2 de octubre de 2014

EL GUSTO ES MÍO

Se desmenuzan las migajas del tiempo que pacientemente me concedo. No acierto a encontrar las palabras que susciten la bendita inspiración y me acomodo a la triste consistencia de percibir que todo esta dicho, que todo ha sido definitivamente planteado y resuelto, que tal vez he llegado tarde a este reducto implacable de pensamientos infructuosos donde la nada intransigente subyuga al ámbito de lo imperceptible, de lo intangible, de lo invisible. Aún así,  con mucho gusto,  imagino, ideo, dudo, creo.

sábado, 20 de septiembre de 2014

EL CHOZO


Los primeros rayos de sol rasgaban el lienzo infinito allí donde la tierra y las nubes aún confundían sus tonalidades. Presagiaban un día de verano que a mi se me antojaba lleno de nuevas cosas por descubrir. Hoy mi padre me había prometido que me dejaría guiar la trilla.

Ya la luz jugaba con las sombras cuando llegamos al inconfundible chozo. La forma redondeada y su perfecta cubierta ovalada, diferente a todas las demás construcciones del pueblo, lo hacían inconfundible en mi infantil e ingenua mirada.

Mi padre abrió la pequeña puerta y una agradable oscuridad húmeda salió sin aviso a recibirnos. La sequedad del olor a la paja junto con el relente de la mañana inundó mi alborozado corazón. El nerviosismo por empezar cuanto antes no me dejaba estar quieto ni un segundo.

La paciencia y laboriosidad de mi padre tranquilizaba mi energía desbordante. Lo primero era extender la parva para que se fuera oreando del rocío de la noche. Después ya subido por fin en la trilla, las primeras vueltas fueron una toma de contacto, donde mi padre me corregía y enseñaba.

Yo giraba y giraba y me dejaba llevar por la monotonía de las mulas que pacientemente tiraban de mi imaginación.

Cuando el sol estaba ya en lo alto y el sudor me resbalaba juguetón por la frente y la nuca, paramos para almorzar.

Allí estaba el chozo al que acudíamos para protegernos del juicioso sol castigador de pleno mes de julio. La diferencia de temperatura ya se percibía aún estando fuera, cerquita de la entrada. Sentía el frescor sobre mis piernas desnudas. Un frescor que poco a poco se iba instalando en cada rinconcito de mi piel, serenando mi cansancio  y recargando de nuevo mi entusiasmo.

Me gustaba sentarme en los bordes que servían de base a las paredes y que mi padre había acondicionado a modo de cómodos asientos. Allí mientras devoraba con gran placer y apetito el almuerzo que mi madre nos había preparado observaba ensimismado la construcción que apaciblemente nos acogía. El pozo, de donde habíamos sacado el agua el día anterior para preparar la era con el cantón, se situaba justo en el centro. Alrededor multitud de aperos: trillas, horquillos de palo, viergas, raidores, palas de madera, escobas, espuertas de esparto, sacos y costales,  ataderos y pitas, se distribuían de forma que mi padre sabía exactamente donde se encontraba cada uno. No le faltaba de nada. Lo que más me sorprendía y admiraba era cuando miraba hacia la bóveda del techo, no entendía como se podía sujetar sin ninguna columna o muro en que apoyarse. Mi padre me contó como su padre, mi abuelo, lo había ido construyendo poco a poco con lanchas de piedra y barro. Me embelesaba con las pequeñas rendijas que perfectamente alineadas frente a la puerta trazaban pequeños rayos de luz donde unas moscas pegajosas revoleteaban dibujando piruetas imposibles. Yo imaginaba que estupendamente podría vivir en un lugar como aquel y mi fantasía empezaba a jugar con aventuras fabulosas donde yo por supuesto era el protagonista de todas.

Noté una apacible mano sobre mi hombro, abrí los ojos y comprendí que tras el almuerzo, el madrugón y el cansancio me había quedado dormido. Mi padre me mandó con un pretexto que llevara un recado a mi madre que se encontraba en nuestra casa.

Supongo que él comprendió que por hoy ya había tenido bastante.


Luego vendrían otros veranos, otros días de julio, otros instantes en los que tal vez yo también acudiría al chozo con mi hijo, probablemente para explicarle el porqué de esa original construcción, los agradables ratos que allí viví con su abuelo. Los recuerdos que como regueros escudriñan el pasado.

Y posiblemente después mi hijo sueñe con aventuras imposibles de tiempos pasados. Donde la trilla sea un veloz artilugio que te traslade a lugares desconocidos, donde la era se transforme en un planeta inhóspito por descubrir,  donde el chozo se convierta en un fantástico castillo encantado lleno de misterios. Donde la imaginación juegue con la memoria en una fantasía, que alguna vez, fue realidad...

sábado, 26 de abril de 2014

DE GOLONDRINAS A CUERVOS


Soñadoras de días templados revoloteaban en las apacibles tardes de olor a lilas y geranios.   Engalanaban sus moradas entre las balconadas arrogantes y los alféizares sigilosos. Caprichosas se tornaban testigos fugaces de susurros amorosos. Acudían  juguetonas a la cristalina fuente donde acariciaban alertas el transparente frescor del agua y dibujaban un sinfín de acrobacias sobre el lienzo luminoso. Así recuerdo las primaveras de mi infancia. Ahora, ajado por el sigilo inescrutable de los otoños, no presiento sino cuervos al acecho.

sábado, 5 de abril de 2014

EXTRAÑOS SERES

Con este relato he participado en la 21 semana de la VII Edición de Relatos en Cadena, donde se eligió como ganador el relato de Juancho Plaza "Rutinas".

Luego cruzó el pasillo, bajó al sótano y mató al prisionero, o eso creía, pues la bala apenas atravesó la coraza que le cubría el tórax. Desde el rincón, donde se encontraba cobijado, alargó el  tentáculo que aún le quedaba móvil después del accidente, y de un golpe abrió un pasillo por donde se deslizó con sus andares ondulantes hasta  la nave que aún se encontraba  conectada a la base. Tomó contacto mental con el control de mando y se puso en marcha en dirección al objetivo inicial, que no era otro que aniquilar a aquellas extrañas criaturas que se hacían llamar humanos.

viernes, 28 de marzo de 2014

AMOR PLATERÓNICO


Sentado en un banco entre las sombras de un árbol todos los días un anciano lee un libro. Me pongo cerquita de él sin que se dé cuenta. Cada vez que pasa una hoja apareces en un dibujo. Suave, tierno, ¡tan guapo! Tal vez mañana venga con su nieto y lea en voz alta, entonces sabré más de ti. Mientras tanto cada noche sueño con tus largas orejas, tus tiernos ojos negros y con tu precioso hociquillo junto al mío.




viernes, 21 de marzo de 2014

METAMORFOSIS EN SEGUNDA PERSONA



Sientes como amarillos y ocres apagados invaden tu existencia. Te desnudas despacio de la cálida belleza y color del estío. Cuando el sol brilla resplandeces radiante. Te vistes con tus mejores galas, y miradas de admiración comparten tu magnífico encanto. Tras el renovador y paciente letargo frío y gris, resurgirás fresca, verde y salpicada de cientos de colores, con tu traje de domingo. Con la absoluta certeza de que una y otra vez se producirá el milagro: ¡vuelves a enamorar!.

martes, 18 de marzo de 2014

PUZZLE INACABADO



 Por fin encajó las piezas. El caso estaba cerrado, o eso creía. En otro lugar, un viejo conocido componía su particular rompecabezas. Nueva familia, nueva casa, nuevo trabajo y todo quedaría en el olvido, o eso creía. Cada noche un sueño perturbador le volvía a jugar una mala pasada. Los hechos se repetían una y otra vez, martilleando el engranaje de su mala conciencia, dejando al descubierto el enorme hueco que jamás se ajustaría a su vida, o eso creía.

sábado, 8 de marzo de 2014

FUEGO INCONTROLABLE



Se sentía poderoso ante la fuerza que desprendían las llamas saliendo por las ventanas. Era algo superior a cualquier otra experiencia. Saboreaba la euforia de destruir,  de aniquilar la seguridad y esperanzas que otros ilusamente albergaban. Una vez más tumbado sobre la cama, con una irónica sonrisa,  recordaba las palabras de su profesor de historia cuando les explicó que el fuego fue el mayor descubrimiento del hombre. Ahora él sabía porqué, mientras un reflejo chispeante ardía en su turbia mirada.

martes, 25 de febrero de 2014

EL FRASQUITO DE AGUA DE AZAHAR



Mi madre lo guardaba en la alacena, junto con las magdalenas y rosquillas recién hechas en el horno. Recuerdo que era de color azul, con un tapón de corcho. Yo lo cogía para jugar. Me gustaba mirarlo al trasluz, destellos aturquesados despertaban mágicamente mi fantasía infantil. Lo imaginaba como una lámpara de Aladino, repleto de secretos y deseos por descubrir. El aroma me trasladaba a lugares fascinantes, maravillosos. Ahora, cada primavera, es un deseo concedido por las calles de Sevilla.

martes, 18 de febrero de 2014

UN PULSO AL AMOR



Desde que se mudó, coincidían todas las mañanas en el ascensor. Atento le abría la puerta y le deseaba buen día. Creía en el destino, ¡anhelaba volverla a ver de nuevo! Cuando cada uno se encontraba en su casa, en el secretísmo que ofrece la noche, él la idealizaba y pedía que Cupido le echara una mano con sus flechas. Mientras,  ella conjuraba en la oscuridad, clavando alfileres en aquel muñequito de trapo que tanto se parecía a su vecino.

miércoles, 12 de febrero de 2014

EL VENCEDOR



Aún sabiendo quien sería el inconfundible ganador, trató de echar un pulso utópico e ingenuo al tiempo. Se sometió a duras dietas, practicó con ahínco  arduos ejercicios de mantenimiento, en varias ocasiones recurrió al bisturí. Pasaron los años. Cuando llegó a viejo, sumiso y obediente se dio por vencido. Admitió la derrota. A partir de entonces engrandeció su vida con conceptos como experiencia y sabiduría.  Y descubrió, que el tiempo, nos moldea inexorable con su arma más leal: la edad.

jueves, 6 de febrero de 2014

LA FORTUNA DE HABERTE CONOCIDO




Un día me llamaste, me sonreíste y me llevaste de la mano. A tu lado conocí la acuarela azul y rosada de los amaneceres, el aroma evocador de lluvia y tierra, el olor envolvente a  frío y cenizas. Contemplamos juntos las viajeras nubes, los atardeceres pincelados de oro y malva, los regueros de una tormenta de verano. Nos miramos en los charcos, paseamos calles entre tejados y chimeneas... Me queda la fortuna de haberte conocido, ahora que te has ido.

lunes, 3 de febrero de 2014

PAISAJE LUMINOSO EN EL TENUE RECUERDO

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Foto de Foro Ciudad
Desperté, la luz era distinta. La ilusión y el deseo espontáneo aceleró mi pulso. Por las aberturas de las cortinas se filtraba un brillo inusual  que me invitaba a  levantarme corriendo. Sin embargo me tomé mi tiempo. Despacio deslicé mis pasos hacia la ventana.
Poco a poco, pacientemente segura del espectáculo,  fui desnudando la mañana. Se me presentó calladamente silenciosa, sutilmente eterna. La lentitud sorda, descendiendo sigilosamente sobre el mullido y resplandeciente manto, me envolvió en una insólita espiritual armonía.