martes, 18 de febrero de 2014

UN PULSO AL AMOR


Desde que se mudó, coincidían todas las mañanas en el ascensor. Atento le abría la puerta y le deseaba buen día. Creía en el destino, ¡anhelaba volverla a ver de nuevo! Cuando cada uno se encontraba en su casa, en el secretísmo que ofrece la noche, él la idealizaba y pedía que Cupido le echara una mano con sus flechas. Mientras,  ella conjuraba en la oscuridad, clavando alfileres en aquel muñequito de trapo que tanto se parecía a su vecino.

5 comentarios:

  1. Un pulso cruento. Esos cruces de caminos que dejan abierto el destino por recorrer. Si hay camino posible.

    Un abrazo

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  2. El destino pone una parte que a veces no es suficiente y necesita un empujoncito. El amor abre muchos caminos por eso es difícil decidir !!!
    Bonito relato, Pilar !!!
    Besos!!!

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  3. Pilar, me gusta este microrrelato de oposiciones, y es que los deseos de uno se contraponen contra los de la otra protagonista. A veces no es sencillo que los deseos o las fobias se pongan de acuerdo.

    ¡Original y muy bien ejecutado!

    Abrazos.

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  4. Desde luego es digno de continuar este micro y hacerlo macro micro, si tenemos en cuenta que hay veces que nos podemos enamorar del demonio ¿quien ganaría al fin?, eso me ha inspirado a mi tu historia.
    De cualquier forma como siempre Pilar, me gusta la agilidad en el comienzo nudo y desenlace que le pones a tus micros. Gracias, aprendo mucho.

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  5. GRANDE.
    La idealización navega hacia destinos confusos.

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